martes, 23 de octubre de 2007

Recordando como aprendí a ser arañita

Este fin de semana me convertí en arañita por una hermosa causa, pero no me imaginaba lo que pasaría, por que sin quererlo retrocedí en el tiempo y vinieron a mi mente detalles que no recordaba de mi metamorfosis a esos arácnidos que tanta fobia me causan.
Me vi niña, de unos 7 u 8 años pegada como lapa a la reja de la “Tía Maria” y del “Tío Carlos” (vecinos y tíos por amor y no por relación sanguínea) para jugar con la Anita, su hija y mi amiga inseparable de la niñez.
No se como nació el interés de ambas de querer aprender a tejer, solo recuerdo al Tío Carlos caminando por toda la casa y pensando de donde sacaría los palillos, para estas niñas que no lo dejaban tranquilo.
Él tío como siempre, se las ingenio y nos confecciono palillos de rayos de bicicletas, y aprendí que cuando escasea la plata, siempre sobra el ingenio.

De que aprendiéramos a tejer se encargaron todas las mujeres de ambas casas, unas con más paciencia que otras, pero todas comprometidas en tan magna tarea.
Entre punto derecho y revés pudieron entretener a estas niñas que nunca estaban tranquilas, deambulando por ambas casas como si fuera una sola.
Así fue como aprendí los puntos básicos de este pasatiempo de abuelitas que me entretiene y relaja.
Pero tejer derechos y reveces no era todo lo que yo quería y no había forma de aprender más, así que ahí quedaron estancadas mis ganas.

Mi siguiente recuerdo fue cuando estando en 6° o 7° básico se nos solicitó informar a nuestras madres que se iniciaría un curso de tejido para las que quisieran asistir en las tardes.
Como yo tenía tiempo y ganas, me inscribí ante la extrañeza de mi profesora.
Me convertí en la mascota del grupo y ahí fue que aprendí variados puntos y a darle forma a la lana, comencé tejiendo bufandas y gorros, para luego pasar a los pantalones, chalecos, poleras, ropa de guagua, botines y aunque no lo crean, calzones de lana.
Debo reconocer que me encanta tejer y que estoy lejos de ser una experta, ya que reconozco que aun me queda mucho por aprender.

Ahora es la princesa la que quiere aprender a tejer y me encantaría que en su vida existiera un tío Carlos, para que le regale sus primeros palillos, esos que con tanto amor recuerdé.





10 comentarios:

Anónimo dijo...

galla la verdad confieso que no hay nada que odie más que las manualidades femeninas, tejer, bordar, coser... en el colegio todo me lo mandaban a hacer, era la única forma de pasar el ramo, creo que no tengo pasta de nona ni de mantener tradiciones, será que a mi "santa madre" nunca le gustaron esas cosas y no tuve de dónde heredarlo... me alegra si que existan personas como tu que lo disfrutan tanto... y más encima te trae geniales recuerdos... galla a todo esto cómo te quedaron los tejidos que amablemente me ibas a hacer???? ajajajajjaja cuánto te debo ?, ahí me dices, cariños ....

Marcela González dijo...

Marce, qué bueno que sepas tejer y te guste, lo que es yo soy "negada para las manualidades", aunque debo reconocer muy orgullosa que las coronas que usaran las niñitas el día de su primera comunión, las hicimos las mamás y nos quedaron super lindas,pero en general no sirvo para eso, y mas que relajarme, me estresa!!!!

Moon dijo...

Marcelita, gracias por tus palabras, ando media lentaaa...

Adaptándome a esta nueva ciudad, tratando de no extrañar tanto.

El domingo fuí a una tienda de Art and Craft, y quede impresionada tienen cosas ufff de todo para hacer variedades de manualidades!

Ví un par de palillos que les tengo hechado el ojo, quiero tejer jejeje no se como salga, de la básica que no lo hago, pero revés y derecho de más que se pueee!


Un gran abrazooooo!!!

MOON

Marce dijo...

Mini no puedo creer que pagaban para que te hicieran los trabajos manuales, eso es último, no te da vergüenza? Bueno, no creo. Pero no te preocupes, para eso están las amigas, los cuadritos quedaron lindos y no te voy a cobrar nada.

Marcela yo tampoco soy taaaaan buena para las manualidades, pero cuando uno le pone corazón a las cosas, quedan lindas, viste que a ti te paso con las coronas para tus hijas.
La diferencia es que no me estreso, trato de quela labor sea lo más agradable posible.

Moon si puedo ayudar en algo tú aprendizaje como arañita, yo feliz, solo pregunte y ahí vemos como te enseño.

Un abrazo

Daniel dijo...

Yo creo que con suerte aprendí a pegarme los botones cuando se sueltan, pero nada más, jeje.
Saludos

Marce dijo...

Daniel, no te preocupes, aquí estamos para ayudar, cuando necesites algo, solo pregunta.

BELMAR dijo...

desde chile dejo una invitacion:


http://belmarmusic.blogspot.com/

Tricia dijo...

Que linda historia Marce...
Lindos recuerdos...
Yo ya ni me acuerdo como aprendí a tejer, supongo que me enseño mi abuelita...
No soy muy experta, solo he tejido bufandas...jeje

Yo ya tengo listos los cuadritos...

Cariños linda ;)

Marce dijo...

Tricia, por algo se empieza, yo también comencé tejiendo bufandas.
Yo no tuve abuelitas que me enseñarán a tejer, te envidio. Jajaja
Oye con la Vivi mandaremos los cuadritos juntas, si te tinca enviarlos con nosotras, nos avisas.

La_Keka dijo...

Así que le pega al tejio!!!!!
Maravilloso entonces dictenos un curso!!!!!! Jajajajajajajajajaja

Siempre recuerdo a una compañera que tenia sus palillos de clavos de esos bien grandes y hacia magia tejía lo que le pidieran sin duda tenía una habilidad maravillosa y uno a duras penas haciendo un cuadro. Jajajajajajajajajajajaja

saludos cordiales
un abrazo